Los “fichajes estrella” del CNI en mezquitas y prisiones

El Centro Nacional de Inteligencia busca en lugares críticos localizar a islamistas ‘redimidos’: varones, con delitos menores, que han pasado por la cárcel y han roto con su entorno.

Los servicios antiterroristas no tienen datos concretos sobre planes terroristas para atentar en España de forma inminente. Ese es el argumento del Ministerio del Interior para no elevar la alerta a nivel cinco. Sin embargo, la inteligencia española busca estos días en cárceles, barrios marginales y centros de rezo un perfil muy concreto: el del musulmán ‘redimido’.

El CNI ha redoblado sus esfuerzos estos días en busca de sospechosos que se encuentren en la última fase de su radicalización.

Voces expertas en la lucha antiterrorista, explican que el proceso de radicalización atraviesa varias fases: la del desencanto, la radicalización, el extremismo violento y finalmente, el yihadismo. Los individuos que se están buscando estarían ya entre la tercera y cuarta fase.

Mezquitas, barriadas, prisiones…

La búsqueda se ha intensificado por toda España. Pero donde más se ha hecho notar la presión de los servicios secretos es en las barriadas y suburbios con amplia presencia de población musulmana. Especialmente en grandes ciudades como Madrid y Barcelona, así como en Ceuta y Melilla.

La inteligencia antiterrorista española lleva años reclutando informantes en las mezquitas de toda España. Interesan especialmente aquellos centros discretos, con poca infraestructura y afluencias reducidas. En esas es, habitualmente, donde se desarrolla el embrión del radicalismo.

Además, se están revisando informes sobre ex presos musulmanes que hayan pasado por cárceles españolas y que hayan contactado desde allí con sospechosos de reclutamiento.

Musulmanes rezando frente a la mezquita

Musulmanes rezando frente a la mezquita

‘Redimidos’

Basándose en los rasgos que definen a varios terroristas que el pasado viernes se inmolaron en las calles de París, los investigadores buscan un perfil muy concreto: el del musulmán ‘redimido’ o en busca de redención.

Se trata de personas que han sido captadas después de pasar por la cárcel por delitos ‘menores’ –habitualmente narcotráfico a pequeña escala o robos violentos-. Cabe recordar que algunos de los terroristas de París tenían antecedentes por tráfico de drogas.

El proceso de captación de estos individuos, afirman los investigadores, habría comenzado en la cárcel, donde son interceptados por reclutadores. Estos les ponen en contacto con otros miembros de la red de captación cuando finaliza su estancia en prisión. De ahí, explican estas fuentes, la necesidad de aplicar complejas políticas de dispersión en las cárceles.

Durante su estancia en el penal, y después, los reclutadores aplican una psicología muy concreta: la causa de la redención. Occidente les ha obligado a “tomar un mal camino”, lo que les ha ocurrido “es por alejarse de Alá”. El perdón pasa “por volver a ese camino original que no debieron abandonar” indican estas fuentes.

De ahí es fácil pasar a la necesidad de recuperar la fe primigenia, pura y radical como medio de purificación de su pasado manchado y sucio. Un itinerario miserable pervertido además por Occidente y sus males. Por esta deriva, el sujeto termina accediendo a participar decididamente en una acción terrorista contra los infieles causantes de todos sus trastornos.

Fuente: ECD


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