La captación de jóvenes yihadistas en España dura apenas semanas

Expertos en la lucha antiterrorista alertan del adoctrinamiento exprés, algo cada vez más habitual. Chicos y chicas jóvenes que pasan de llevar una vida normal a estar dispuestos a enrolarse en la yihad

Expertos en la lucha contra el terrorismo yihadista vienen alertando en las últimas fechas de lo que llaman ‘adoctrinamiento exprés’, una característica cada vez más habitual según han podido detectar en sus últimas investigaciones y operaciones policiales contra grupos radicales. Se trata de individuos, en su mayoría chicos y chicas jóvenes, que pasan de llevar una vida aparentemente normal a estar dispuestos a enrolarse en la yihad tras apenas unas semanas de exposición a los mensajes radicales.

El primer paso de este ‘adoctrinamiento exprés’ casi siempre se produce ante la pantalla de un ordenador, concretamente en lo que los investigadores policiales llaman “fuentes abiertas”, es decir, foros de internet a los que se puede acceder fácilmente y opinar. En estas páginas se suelen intercalar sutilmente mensajes religiosos con mensajes de violencia yihadista.

En las últimas operaciones policiales es habitual ver a mujeres entre las arrestadas. El pasado diciembre fueron detenidas cuatro de una célula de captación al servicio del Estado Islámico que utilizaban las redes sociales y los foros privados de WhatsApp.

Captación de  mujeres

Las fuentes consultadas advierten de que en muchos casos son hombres que se hacen pasar por mujeres para tratar de ganarse la confianza de las chicas que empiezan a asomarse a esos foros de internet. “Tratan de conseguir que sientan identificadas”, explican los expertos. Sin necesidad de invitación personal o una contraseña, cualquiera puede empezar a interactuar.

En caso de mostrar una elevada participación o un grado de implicación considerable en esas conversaciones, los encargados de gestionar los foros invitan a una segunda fase: chats privados en los que ya sí se necesita un patrocinador y unas claves de acceso. En este punto los captadores afinan los objetivos para evitar infiltrados policiales, periodistas o curiosos.

“En estos foros privados los mensajes violentos son mucho más marcados e inequívocos y se empieza a hablar de lo que vivirán en Siria: a los muyahidines se los pinta como héroes, en el caso de las mujeres a su misión se le reviste de un halo romántico y se les promete que se casarán a su llegada a allí”, explican los investigadores.

Policías españoles durante una operación en Melilla el 16 de diciembre de 2014 (Reuters)

Policías españoles durante una operación en Melilla el 16 de diciembre de 2014 (Reuters)

Salario

Estas fuentes consultadas añaden como factor determinante en la captación de estas personas el hecho de que en esos foros se les promete que van a cobrar un sueldo, una circunstancia que efectivamente luego se cumple al llegar a las zonas de conflicto. A las personas que van a combatir se les retribuye con un salario periódico. “Este factor es importante para casos de jóvenes o personas marginales en España, supone un reclamo”, apuntan.

Los expertos en la lucha antiterrorista llaman la atención acerca del despliegue logístico con el que cuentan estos grupos para llevar a cabo los trasladados a Siria e Irak una vez son convencidos para “pasar a la acción”, especialmente en el caso de Estado Islámico. Según dicen, actúan como “turoperadores del terror” facilitando a los nuevos reclutados todos los pasos en el proceso de trasladado desde su casa hasta el campo de batalla. Dentro de este ‘adoctrinamiento exprés’, los perfiles analizados coinciden en que, una vez captados, desplazarse a la zona de conflicto se convierte en su única obsesión. El siguiente paso, por tanto, ya es el aeropuerto y el destino es Estambul (Turquía).

300 euros el vuelo

Las fuentes consultadas precisan que el billete de avión (que ronda en torno a los 300 euros) suele correr a cargo del reclutado, ya sea con dinero ahorrado o pidiendo dinero entre su entorno. Es sólo en los casos en los que no pueden costeárselo cuando la organización corre con los gastos.

Al llegar a Turquía son recogidos por personas vinculadas al grupo terrorista y se les da un teléfono al que llamar (generalmente de compañías telefónicas turcas). Tras pasar unos días recluidos en un lugar determinado, se les cruza por la porosa frontera Siria. Los investigadores insisten en que en algunos casos detectados el tiempo transcurrido entre las primeras conversaciones por ordenador hasta su trasladado a Siria apenas han pasado semanas.

Las fuentes consultadas advierten, no obstante, de un aspecto positivo y es que, al igual que han sido rápidamente adoctrinados, su ideologización no es lo suficientemente profunda y son más fáciles de tratar en caso de detectarse a tiempo. El resultado por tanto no es el del clásico terrorista con profundas convicciones tras una larga experiencia en la comisión de atentados.

Los expertos ponen como ejemplo de esta rehabilitación a las dos menores de edad detenidas por las fuerzas de seguridad españolas en el último año cuando trataban de escapar a Siria. Ambas se encuentran actualmente en el centro de internamiento de menores Teresa de Calcuta, donde “responden positivamente al trabajo que se está haciendo con ellas”. En este punto, según dicen, las familias pueden ser de gran ayuda.

Fuente: ECD


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *