Opinión: Otro “Allahu Akbar” teñido de sangre. Todos somos #CharlieHebdo

Otro “Allahu Akbar” teñido de sangre infiel; de nuestra sangre.

Llega un momento en el que lo políticamente correcto pasa a un segundo plano y decides adoptar la postura de “tolerancia cero” como mero recurso de supervivencia.

Otro atentado más, que por el momento, se ha cobrado la vida de 12 personas. Y el problema es que nos perdemos en lo que, a priori, puede resultar insignificante; pues no paran de suceder hechos aislados en Europa cuya violencia extrema no podría venir de la mano de otro que no fuera tristemente “Allah”; como la brutal agresión a la pareja de Copenhage el día 28 del pasado mes de diciembre cuando iban camino a la celebración de un acto navideño.

Si echamos la vista atrás, hoy ya podemos tildar de profecía cumplida, aquellas amenazas públicas que se realizaron en la manifestación del 3 de febrero del año 2006 en Londres a raíz de la publicación de una caricatura del Profeta Mahoma en la prensa danesa y, que pese a que se llevaron a cabo diversas detenciones por la crudeza de lo allí vitoreado, no podemos olvidar que todo comenzó haciendo valer su derecho a manifestarse y a la libertad de expresión; aunque eso es lo que sucede cuando se otorga un derecho a quien no está capacitado para ejercerlo.

"El dibujó primero" ilustración Atentado Francia

“El dibujó primero” ilustración Atentado Francia

Mi pregunta es ¿debo respetar a quien no me respeta? ¿cómo y hasta qué punto nos afecta el que determinados colectivos continuen adquiriendo derechos sin saber las consecuencias que esto nos va a traer? ¿todos somos iguales? No, está claro que no. Nuestra sociedad tiene como valor superior el derecho a la vida, mientras otras el honor, la religión o las ansias de conquista van por delante. Por ello no creo que seamos todos iguales, ergo debamos plantearnos si nuestro Estado Social y Democrático de Derecho se ajusta a la sociedad que pretende regir o, de lo contrario, puede volverse en nuestra contra; dándonos cuenta de que hay acciones deben llevarse a cabo sin el temor a que se nos cuelgue el “San Benito” de racistas, segregacionistas, intolerantes o de análoga significación. Puede resultar muy “progre”, pero nos empiezan a salir caras determinadas concesiones. Nunca debemos perder de vista que todo derecho entraña una obligación y que el derecho es en si una norma y, por ello, debiera establecerse ese contrato de bilateralidad en el compromiso y respeto de la ley y, sabemos, que esto con determinadas comunidades no se cumple. Las normas no son aceptadas, pero sí se reclaman aquellas que les resultan de interés deformando así nuestro sistema de garantías.

Las muertes de hoy se deben a haber hecho uso de su derecho a la libertad de expresión; triste ¿verdad?. Sin embargo recientemente ha sido reabierto el canal “Sharia4Spain”, cuyos valores y misión atentan contra nuestro ordenamiento jurídico, nuestra seguridad y la del resto de la humanidad. Pero aún estamos cuestionando si interferimos en la libertad de expresión antes de echarle el cierre. Recordemos que dicha web, fue el arma de difusión y reclutamiento yihadista que mayor repercusión ha tenido en España y que desembocó en la “Operación Javer” el pasado mes de mayo. Tan solo 7 meses después vuelve a la carga en España, para reclamar esta tierra que dicen pertenecerles y siendo más explícitos con sus fines que nunca. No debemos olvidar que esta web, es el alma mater del grupo Movimiento Global Sharia4, nacido en Gran Bretaña y considerado terrorista, aunque todavía no en España.

Tras lo expuesto, simplemente quiero dar mi más sentido pésame a las familias de los fallecidos y a los Derechos que un día adquirimos como humanos y que poco a poco nos van quitando mientras cedemos al terror.

Marta Gil Úbeda 

Estudiante de último curso del Grado en Criminología y Seguridad

Marta Gil

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