Los 4 puntos calientes que preocupan a Interior

El Monte Gurugú en Melilla, la zona del Marabut junto a Ceuta, la frontera argelina junto a la ciudad marroquí de Oujda y el desierto del Sahara en Argelia, las zonas conflictivas.

A mediados de febrero saltaban las alarmas: 30.000 subsaharianos se concentraban en las proximidades de Ceuta y Melilla preparados para intentar un desesperado salto a las vallas que les permitan entrar en Europa. Una situación que, según ha podido saber GACETA.ES de fuentes del ministerio del Interior, estaría empeorando como consecuencia de la continua llegada de personas a los campamentos en los que se asientan antes de intentar saltar la alambrada que les separa de las ciudades españolas en el norte de África.

Recientemente varios medios se han hecho eco de una noticia según la cual 50.000 subsaharianos se dirigen hacia las ciudades autónomas. Las fuentes consultadas por este diario desmienten dicha información, si bien señalan que la concentración de posibles asaltantes va en aumento en los cuatro puntos calientes en los que se concentran.

Es casi imposible cuantificar el número de personas que se congregan, pero va en aumento tras las últimas medidas tomadas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que han conseguido reducir las entradas por el procedimiento de asalto masivo a la valla.

Valla ceuta

Inmigrantes encaramados a la Valla de Ceuta

Los cuatro lugares en los que se han establecido los campamentos ilegales son el Monte Gurugú, en la zona marroquí próxima a Melilla; en la zona del Marabut alauí en las proximidades de Ceuta y, más alejado, pero con concentración creciente de subsaharianos, se encuentra el campamento en la zona norte de Argelia, en la frontera de Oujda (Marruecos). Finalmente, hay un último campamento de ilegales en la zona del Sáhara argelino, un lugar desde el que las mafias trasladan a los subsaharianos en grupos hacia las tres zonas anteriormente descritas.

El efecto de concentración de personas en estos cuatro “puntos calientes”, como los definen los documentos del Ministerio del Interior, está siendo muy importante en las últimas semanas. Pero desde el departamento que dirige Jorge Fernández Díaz no se aventuran a dar una cifra del número total de subsaharianos que concentran en la actualidad, si bien aseguran que la cantidad va en aumento y que la tendencia, en los próximos meses es a seguir en aumento por tres razones fundamentales: la llegada del buen tiempo, momento en el que es más fácil cruzar la valla; la creciente tensión bélica en Centroáfrica y la proliferación de mafias asociadas al movimiento islamista que monopolizan esta actividad ilegal.

Las fuentes consultadas por este periódico apuntan a que, a día de hoy, el número de 50.000 personas es exagerado, pero no descartan que se pueda alcanzar en los meses próximos. En cualquier caso, afirman que se cuentan por decenas de miles y que el trabajo lo tienen que realizar en origen los gobiernos de los países en los que se encuentran los campamentos de ilegales.

Autor: Juan E. Pflüger

Fuente: La Gaceta


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