Así se elabora un retrato robot

La Guardia Civil elabora 80 retratos robot cada año. El testigo es crucial para hacer una buena descripción física de un sospechoso. Con su ayuda, se resuelven más de un 20% de casos

“El testigo es el que tiene la primera y la última palabra. Nosotros no entramos; es más, cuanto menos sepamos del caso, mejor. Nuestro trabajo es meramente técnico”. Así de tajante lo afirma elcomandante Expósito, jefe del Departamento de Identificación de la Guardia Civil, dependiente del servicio de Criminalística del Cuerpo, encargado de realizar cada año una media de 80 retratos robot de presuntos delincuentes pertenecientes a medio centenar de casos.

Los hacen a requerimiento de la unidad de investigación que corresponda, con el fin de esclarecer algún delito en concreto cuando las pistas no conducen a ninguna parte o no se sabe muy bien por dónde tirar al hallarse en un callejón sin salida. También se recurre a este procedimiento si no se logra identificar a los sospechosos, una vez revisados los álbumes de los presuntos delincuentes y, en base a los testigos presenciales.

Aunque se pueden utilizar para esclarecer cualquier hecho criminal, en general se suelen realizar en los casos de asesinatos, homicidios, delitos contra la libertad sexual, terrorismo, robos con violencia en viviendas con los moradores dentro y atracos a bancos. El procedimiento dura unas dos horas, explica el jefe de departamento de Identificación del Instituto Armado.

Los retratos robot ayudan a resolver más de un 20% de los casos pendientes en toda España, ya que esta unidad está centralizada y acude a cualquier punto del país en donde se necesiten sus servicios –salvo en Cataluña y País Vasco–, o participa en investigaciones conjuntas. «La licencia del “software” que utilizamos cuesta 20.000 euros y compensa la movilidad, no sólo a cualquier punto del país, sino de Madrid», asegura este curtido agente con más de 20 años en este puesto.

Retrato Robot. Imagen: Jaime García

Retrato Robot.
Imagen: Jaime García

Lo más importante a la hora de reflejar al presunto delincuente es que el testigo describa bien sus rasgos. «Si tiene buena memoria ayuda mucho y nos facilita el trabajo». En caso contrario, se empleantécnicas psicológicas para ayudarle a recordar basadas en métodos cognitivos, con el fin de que refleje lo más fidedignamente posible el rostro que vio aunque fuese escasos segundos.

«Un anciano describió a la perfección a un ladrón al que no había visto ni un minuto. No falló en nada, salvo en un lunar que el individuo tenía en el lado izquierdo del rostro». Lo habitual es que los retratos se realicen en casos recientes, no antiguos, lo que convierte en más complejo este método, como ha ocurrido con el sospechoso vinculado al crimen de la joven de Algete, Eva Blanco, asesinada el 19 de abril de 1997.

Cien e-mails por Eva Blanco

“Es el más difícil al que nos hemos enfrentado”. A raíz de su difusión, la Guardia Civil ha recibido decenas de llamadas, además del centenar de correos electrónicos que están investigando. Y todo, gracias a una persona que vio en una carretera en obras sobre las ocho de la mañana de ese aciago día, a un sujeto caminando bajo la lluvia dirigiéndose hacia un Renault blanco. Los rasgos marcados de este y la memoria del testigo han hecho posible que, a pesar del tiempo transcurrido, no haya olvidado una imagen que le sorprendió en su día, y que se le quedó grabada al enterarse de que en ese lugar apareciócosida a cuchilladas la infortunada Eva, de 16 años. Otro aspecto que no ayuda a realizar el retrato es que se describa al malhechor como «normal», sin detallar ninguna característica concreta.

Paso a paso

“Los rasgos más identificativos de cada persona son el triángulo formado por los ojos, la nariz y la boca; son los que definen la expresión, que es lo que más nos interesa”. Por ello, lo primero que se hace con un programa informático es elegir la forma del rostro que figura en una base de datos: cuadrada, triangular, redonda, etc. Luego, sobre ese boceto se va completando el retrato robot con todos los elementos –cejas (juntas, anchas, altas, bajas); pelo (crespo, liso, entradas); gafas; barba, lunares; cicatrices; arrugas; frente; además de los ojos (hundidos, saltones, caídos); párpados y la mirada (esencial), así como la nariz y boca (labios caídos, gruesos…)– y se modifican o superponen todas las veces que hagan falta. Si hay alguna facción que no tiene el programa se importa, se escanea y se introduce en el sistema. Cada rasgo tiene una numeración determinada: hay centenares. “En caso de duda, se guarda la imagen y se compara con la segunda o la tercera, hasta que el testigo le da el visto bueno y establece la valoración del resultado con el parecido real en un porcentaje del 40-50-60%…». Un aspecto importante es que los retratos robot se hacen en blanco y negro porque el color “confunde”», asevera este mando policial.

Rasgos generales

“Buscamos rasgos generales del sospechoso no una copia exacta ya que podría huir; ni tampoco pretendemos hacer una foto, ya que la imagen se basa en los recuerdos de los testigos”, Expósito precisa que hay pocos casos de fraude o colaboradores interesados. «Se detectan rápido porque no dudan». Esta técnica, digitalizada, comenzó a utilizarse en España a mediados del siglo XX. «Desde finales del XIX los retratos se hacían a mano en base a los estudios de antropología deAlphonse Bertillon, un método que aún utilizan los Mossos».

M. J. ÁLVAREZ

Fuente: Abc


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