La CONCERTINA en el centro de la polémica.

A lo largo de las ultimas semanas hemos asistido a un intenso debate sobre las “cuchillas” (conocidas técnicamente como concertinas) de la valla fronteriza de la ciudad española de Melilla con el Reino de Marruecos. Un debate en la mayoría de ocasiones visceral, realizado desde los sentimientos y sin valorar los aspectos técnicos y pragmáticos de la problemática 

Para analizar en frío y de forma sosegada el objeto de la polémica debemos conocer realmente que es una concertina, se trata de cerramiento de seguridad compuesto por alambre trenzado y que se fabrica en grandes bobinas capaces de ser desplegadas rápidamente, este sistema es utilizado desde hace décadas como elemento perimetral en centros penitenciarios, militares, infraestructuras criticas (centrales nucleares, aeropuertos…) y de forma muy frecuente en la protección de fronteras.

En materia de seguridad existen elementos activos y pasivos, la concertina es un elemento físico de carácter pasivo con una doble función, en primer lugar y cómo objetivo principal tiene una función disuasoria, actúa sobre lo que se conoce como seguridad psicológica, en segundo lugar actúa como un medio físico de retardo, es decir su función es la de retrasar el acceso hasta la intervención de un medio de seguridad activo (en este caso factor humano)

Tipo de concertina instalado instalado en la valla de Melilla. EFE

Tipo de concertina instalado instalado en la valla de Melilla. EFE

La polémica ha saltado desde el Ministerio del Interior al Congreso de los Diputados, pasando por redes sociales, medios de comunicación, ONGs… de pronto todo el país al completo ha sabido lo que es una concertina. Muchos de ellos inmersos en la corriente de opinión que nos recorre estas últimas semanas afirman que las concertinas son “cuchillas las cuales su función es cortar a los inmigrantes produciendo lesiones que les pueden llegar a costar la vida” ante estas afirmaciones señalar que las únicas muertes en la valla se han producido por caídas desde lo alto de la misma y por disparos de la policía marroquí (que entre otras cosas no muestra un excesivo interés en evitar las avalanchas)

Un ejemplo de que la principal función de la concertina instalada en la valla de Melilla es el efecto disuasorio es que se está instalando el tipo menos punzante, este aspecto ha sido confirmado por el único fabricante y distribuidor de concertinas de Europa, la empresa malagueña European Securty Fencing. No es creíble la afirmación de que la instalación de este elemento tiene la intencionalidad de lesionar cuando se puede rebasar fácilmente con el uso de unos guantes gruesos o simplemente con mantas o toallas.

Estos días asistimos en el Congreso de los Diputados a rocambolescos debates sobre la instalación de la concertina, por un lado el ministro del interior Jorge Fernández Díaz defendiendo su implantación, por otro lado el portavoz del Partido Socialista en el congreso Antonio Trevín tildando al ejecutivo de “soberbia, tacañería y torpeza” por la instalación de este elemento, curiosa afirmación si tenemos en cuenta que dos gobiernos socialistas han instalado desde 1989 (con buen criterio y aconsejados por expertos) decenas de kilómetros de concertina en la frontera con Marruecos

Algunos grupos parlamentarios han presentado propuestas alternativas al uso de concertinas, tales como la utilización de drones y radares, una muestra más de que en muchas ocasiones nuestros representantes no se dejan asesorar por los especialistas del ramo, estos elementos se consideran activos de detección y no pasivos-físicos, ya que ni disuaden ni retardan el acceso, es decir, proponen una serie de medidas con un elevado coste y una efectividad muy limitada en un contexto de crisis económica en el que una mayor dotación económica y humana no siempre es fácil de conseguir.

La concertina es un elemento de seguridad con un coste económico aceptable, coste nulo de mantenimiento y que otorga unos resultados óptimos, ya que complementa a los medios de detección como las cámaras de seguridad, permitiendo de esta forma la intervención del factor humano ya que retarda el acceso, de esta forma la economía de medios queda totalmente demostrada ya que no es necesario un despliegue en todo el perímetro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Tampoco debemos olvidar que se trata de la frontera exterior terrestre de la Unión Europea situada más al sur y que es obligación de nuestro país implementar todos los medios posibles para su protección.

No existe ningún tipo de regulación que prohíba el uso de este elemento, ni informes médicos que indiquen que produce un daño desproporcionado y con riesgo para la vida como algunos afirman. De hecho sí que existen informes médicos de atención a inmigrantes que han logrado traspasar el perímetro fronterizo que manifiestan que las lesiones mas comunes son esguinces, rotura de piernas por caídas desde la valla y cortes leves en brazos y piernas. Por lo tanto igual que no rebajamos la altura del vallado porque ese tipo de lesiones sean las más comunes, no hay porque retirar la concertina ante la presencia de cortes.

En conclusión reivindicar por un lado la concertina como un cerramiento de seguridad disuasorio que fomenta la “psicología de seguridad” con un coste aceptable y una eficiencia probada, y por otro concienciar a políticos, medios de comunicación y población en general de la necesidad de documentarse y escuchar a los especialistas del sector, dejar que argumenten, presenten informes  que indiquen, pros y contras, costes, efectividad etc. para que de esta forma se puedan emitir juicios de valor con mayores garantías de veracidad.

Ignacio Carratalá Belloch 

Director de Seguridad por el Ministerio del Interior

Profesor de Máster en la Universidad Católica de Valencia

Profesor invitado de Máster en la Universidad de Valencia

Actualmente colabora con el Instituto Valenciano de Seguridad Pública y Emergencias

Es Graduado en Ciencias de la Seguridad y Licenciado en Criminología

Posee el Titulo Superior de Dirección de Seguridad por la Universidad de Valencia

Postgrado en Derechos Humanos, Paz y Desarrollo. (Especialidad en Yihadismo)

Actualmente se encuentra realizando el programa de Doctorado en Estudios Jurídicos, Ciencia Política y Criminología

Ignacio Carratalá Belloch

Ignacio Carratalá Belloch

 

 


4 Responses to La CONCERTINA en el centro de la polémica.

  1. mini prestamos diciembre 2, 2013 en 7:24 pm

    La mejor solución sería dejar Ceuta y Melilla

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    • CrimiSite diciembre 3, 2013 en 5:25 pm

      En nuestra opinión la actitud no es renunciar a la integridad del territorio nacional, y mucho menos dejar a ciudadanos españoles bajo un régimen totalitario sin garantías democráticas. Además eso únicamente trasladaría el problema en mayor medida si cabe a las costas españolas. Sería un error estratégico de libro. La solución es más simple, defender nuestras fronteras y nuestra integridad territorial.

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  2. Prestamos abril 26, 2014 en 7:21 am

    Sera una polemica que llevará mucho tiempo y dudo que se solucione pronto.

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  3. dario julio 15, 2014 en 5:50 pm

    mini prestamos de donde eres? porque no entregamos también toda Andalucia como reivindican Al Andalus y entregamos Cataluña, País Vasco y nos quedamos con lo que nos dejen.
    muchacho no tienes ni idea

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