Cuando la empresa te vigila: aumenta la contratación de detectives para evitar robos y fugas de información

La crisis ha disparado los casos de robo en el seno de las empresas y ha obligado a éstas a intensificar el control sobre sus trabajadores.

Si antes se vigilaba más el absentismo o las bajas de los trabajadores, ahora la principal preocupación es que un trabajador se lleve información sensible de la empresa.

 

Zenit es una empresa de detectives privados especializada en prestar servicios a empresas. Sí, como lo oyen, la contratación de detectives por parte de empresas es algo mucho más habitual de lo que uno pueda pensar y no se limita ni mucho menos al ámbito de las grandes corporaciones, donde el espionaje industrial hace obligado tener un sofisticado protocolo de protección de datos y de seguridad.

Agentes de Seguridad trabajando en una Sala de Control.  EFE/Archivo

Agentes de Seguridad trabajando en una Sala de Control. EFE/Archivo

  “A nosotros nos contratan desde empresas del Ibex 35 a pequeñas   pymes que sospechan del comportamiento del algún empleado. El espectro es muy amplio”, asegura José María Alonso, licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, máster en Práctica Jurídica, detective privado y desde 2005 director de Operaciones de Zenit Detectives.

  Y cada vez les contratan más. Según sus propios datos, la demanda de sus servicios por parte de las empresas se ha incrementado un 54% desde el inicio de la crisis.

  Ha crecido porque los casos de robos en empresas por parte de los propios trabajadores ha aumentado exponencialmente en este periodo y también porque el porcentaje de éxito a la hora de resolver casos es bastante elevado, y esto es un incentivo tremendo para que las empresas contraten este servicio.

Pero, ¿para qué contrata una empresa a un detective privado? Los motivos varían según el tamaño de la empresa. Si se trata de una gran corporación el objeto de la investigación suele ser habitualmente el comportamiento sospechoso de algún directivo y el objetivo evitar que pase información relevante a la competencia, “éste es el caso más habitual”, aclara Alonso, o evitar un desfalco de grandes proporciones.

Si la parte contratante es una pyme, la investigación suele ser más ordinaria: normalmente, la vigilancia de algún trabajador que está de baja por enfermedad y se sospecha que está totalmente sano o un comportamiento un tanto relajado en cuanto al cumplimiento de la jornada laboral, es decir, absentismo.

La crisis incrementa los impagos y los hurtos

José María Alonso subraya, no obstante, que el estallido de la crisis ha variado el tipo de servicios que se les solicitan desde las empresas, particularmente desde las de pequeño y mediano tamaño.

La preocupación por las posibles ausencias no justificadas de sus trabajadores -con un coste evidente para la empresa- ha sido superada por las problemáticas de naturaleza puramente económica: pequeños hurtos, robos importantes de material o producción y robos de información para favorecer a la competencia.

Uno podría pensar que ese repunte de los robos podría ser el resultado de la situación desesperada de algún trabajador que recurre a esta práctica para salvar una situación financiera familiar terminal. Pues no.

“Hay casos, sí, pero muy puntuales”, comenta el director de Operaciones de Zenit Detectives. Normalmente se trata de grupos organizados de más de cinco personas, de auténticas mafias que se valen de algún trabajador de dentro de la empresa, al que tienen a sueldo o al que extorsionan para ‘sisar’ una parte de la producción a espaldas del empresario…

…y para beneficio propio. Lo que difiere un tanto de lo que ocurre en las grandes corporaciones, donde predominan las investigaciones por sospechas de casos de tráfico de información sensible hacia empresas de la competencia, casi siempre por parte de directivos.

La tienda del espía 2.0

¿Cómo trabajan estos sabuesos del fraude corporativo? Hacen vigilancias, seguimientos y, por supuesto, deben documentar su trabajo con las correspondientes fotografías que toman con la discreción profesional de toda la vida.

Pero el trabajo del detective ha cambiado mucho. “Cada vez son más los casos de fraude que se realizan a través de soportes informáticos y eso nos ha obligado a evolucionar hacia métodos más especializados”, admiten en Zenit Detectives.

De hecho, la empresa tiene a sueldo técnicos informáticos con formación detectivesca para abordar este tipo de casos, cada vez más habituales.

Esto no impide que continúe aumentando la demanda de figuras como elmystery shopper, un comprador infiltrado que se utiliza en las empresas con servicios de atención al cliente para chequear que los trabajadores cumplen correctamente con los protocolos de actuación previstos por la compañía.

Tampoco ha cambiado la reticencia de las empresas a potenciar el campo de la prevención. Las empresas de detectives especializadas en el área corporativa suele ofrecen también servicios de consultoría y asesoría para la implantación de protocolos de seguridad que prevengan este tipo de fraudes en la medida de lo posible. “Son muy pocas las empresas que demandan este servicio”, concluyen en el sector.

Fuente: lainformacion.com


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